En vivo, siempre
Nada pregrabado
Cada encuentro ocurre en tiempo real y no se repite: está lleno de conversaciones únicas, preguntas, silencios, debates y una atrayente complicidad.

Coincidir es un milagro.
Lo que no se ve
Escribir con otras personas requiere el valor del tiempo, atención y compromiso. Por eso, nuestras sesiones son siempre en directo, en un horario acordado y con lectura previa o en vivo de tu trabajo.
Detrás de cada encuentro hay una preparación rigurosa: desde la selección de los textos hasta el acompañamiento cercano de cada participante. El cuidado de este espacio no reside únicamente en lo que sucede durante las sesiones, sino también en todo lo que hace posible que cada experiencia sea relevante, personal y única.
Nada pregrabado
Cada encuentro ocurre en tiempo real y no se repite: está lleno de conversaciones únicas, preguntas, silencios, debates y una atrayente complicidad.
Hasta 6 u 8 personas
Grupos pequeños para generar la intimidad necesaria, donde cada voz tiene su tiempo y cada texto su escucha.
Tiempos de escucha personalizados
Una devolución pensada para tu texto: revisar en detalle si funciona o no y por qué.
Bibliografías y referencias
Libros, poemas, películas, canciones o materiales culturales elegidos específicamente para que puedan nutrir el espacio, el pensamiento y enriquecer a los asistentes.
Uno a uno
Las tutorías y la corrección de estilo nacen del mismo gesto que el taller: leer despacio. Antes de cada sesión, tu material ya fue leído con lápiz en mano.
Tutorías de poesía
Hasta cinco poemas, o más según su extensión, leídos antes del encuentro. Una hora en vivo para conversar sobre ellos y acompañar el proyecto hasta su versión final.
Lo que se mira
Tutorías de narrativa y no ficción
Hasta quince páginas o 5.000 palabras, leídas antes de la sesión. Una hora en diálogo con quien escribe, para encontrar cómo seguir trabajando el manuscrito.
Lo que se mira
Corrección de estilo
Sugerencias y comentarios en Google Docs, en entregas por partes si el libro lo pide, y una videollamada final para cerrar dudas en voz alta.
Lo que se revisa
Detrás de escena
En el taller, en las tutorías y en la corrección, lo que sostiene cada encuentro empieza mucho antes y sigue después, con paciencia y a mano.

Se revisan los calendarios y se acuerdan fechas y horarios con cada grupo y con cada persona, para que el espacio encuentre su lugar en tu semana.
Se piensa el contenido del próximo taller y el recorrido de sus consignas, y se leen con atención los poemas y las páginas de la siguiente tutoría.
Se buscan libros, películas, canciones y vídeos que abran la conversación. Y cuando el tema lo pide, se preparan clases propias: una figura literaria, la obra de una autora, otra manera de leer.
Se revisa cada entrega de corrección con comentarios y sugerencias que acompañan las decisiones del texto.
Se crean clases grupales y conversaciones en vivo con escritoras y escritores invitados, para hablar del oficio desde dentro: cómo empieza un libro, cómo se corrige, qué sostiene una escritura.
Se envían los enlaces de cada sesión, las convocatorias a concursos y las lecturas que despiertan la escritura. Y cada mensaje encuentra respuesta.
«El taller se siente como alguien esperándote a que vuelvas a casa.»