Paola Soto lee concentrada, con la pluma junto a los labios

Más que un espacio

¿Por qué aquí?

Coincidir es un milagro.
— Berta García Faet

Lo que no se ve

La importancia de estar presente

Escribir con otras personas requiere el valor del tiempo, atención y compromiso. Por eso, nuestras sesiones son siempre en directo, en un horario acordado y con lectura previa o en vivo de tu trabajo.

Detrás de cada encuentro hay una preparación rigurosa: desde la selección de los textos hasta el acompañamiento cercano de cada participante. El cuidado de este espacio no reside únicamente en lo que sucede durante las sesiones, sino también en todo lo que hace posible que cada experiencia sea relevante, personal y única.

En vivo, siempre

Nada pregrabado

Cada encuentro ocurre en tiempo real y no se repite: está lleno de conversaciones únicas, preguntas, silencios, debates y una atrayente complicidad.

Pocas sillas

Hasta 6 u 8 personas

Grupos pequeños para generar la intimidad necesaria, donde cada voz tiene su tiempo y cada texto su escucha.

Una lectura para cada texto

Tiempos de escucha personalizados

Una devolución pensada para tu texto: revisar en detalle si funciona o no y por qué.

Material elegido a mano

Bibliografías y referencias

Libros, poemas, películas, canciones o materiales culturales elegidos específicamente para que puedan nutrir el espacio, el pensamiento y enriquecer a los asistentes.

Uno a uno

La misma artesanía, a la medida de tu texto

Las tutorías y la corrección de estilo nacen del mismo gesto que el taller: leer despacio. Antes de cada sesión, tu material ya fue leído con lápiz en mano.

Tutorías de poesía

Tus poemas se abordan con atención.

Hasta cinco poemas, o más según su extensión, leídos antes del encuentro. Una hora en vivo para conversar sobre ellos y acompañar el proyecto hasta su versión final.

Lo que se mira

  • Voz y tono
  • Imágenes y metáforas
  • Ritmo y respiración
  • Repeticiones y silencios
  • Precisión del lenguaje
  • Orden de un manuscrito

Tutorías de narrativa y no ficción

Tu historia, leída con calma.

Hasta quince páginas o 5.000 palabras, leídas antes de la sesión. Una hora en diálogo con quien escribe, para encontrar cómo seguir trabajando el manuscrito.

Lo que se mira

  • Estructura
  • Personajes
  • Voz y punto de vista
  • Escenas y tensión
  • Diálogos
  • Atmósferas y espacios

Corrección de estilo

Tu libro, página por página.

Sugerencias y comentarios en Google Docs, en entregas por partes si el libro lo pide, y una videollamada final para cerrar dudas en voz alta.

Lo que se revisa

  • Estilo
  • Coherencia
  • Estructura
  • Ortotipografía
  • Gramática y sintaxis
  • Voz narrativa

Detrás de escena

Lo que sucede entre un encuentro y otro

En el taller, en las tutorías y en la corrección, lo que sostiene cada encuentro empieza mucho antes y sigue después, con paciencia y a mano.

Paola Soto sentada en el suelo entre papeles, un cuaderno y una máquina de escribir
  • Calendarios y horarios

    Se revisan los calendarios y se acuerdan fechas y horarios con cada grupo y con cada persona, para que el espacio encuentre su lugar en tu semana.

  • Cada encuentro, pensado

    Se piensa el contenido del próximo taller y el recorrido de sus consignas, y se leen con atención los poemas y las páginas de la siguiente tutoría.

  • Lecturas y referencias

    Se buscan libros, películas, canciones y vídeos que abran la conversación. Y cuando el tema lo pide, se preparan clases propias: una figura literaria, la obra de una autora, otra manera de leer.

  • Los manuscritos, página por página

    Se revisa cada entrega de corrección con comentarios y sugerencias que acompañan las decisiones del texto.

  • Encuentros especiales

    Se crean clases grupales y conversaciones en vivo con escritoras y escritores invitados, para hablar del oficio desde dentro: cómo empieza un libro, cómo se corrige, qué sostiene una escritura.

  • Siempre a mano

    Se envían los enlaces de cada sesión, las convocatorias a concursos y las lecturas que despiertan la escritura. Y cada mensaje encuentra respuesta.

«El taller se siente como alguien esperándote a que vuelvas a casa.»
— Candela BattistaTres años en el taller